Argentina liquidó a Suiza en tiempo extra y se enfrentará a Inglaterra en semifinales
La actual campeona del mundo ganó 3-1 con goles de Alexis Mac Allister, Julián Álvarez y Lautaro Martínez.
Un gran gol de Julián Álvarez, en el minuto 110, en la única aparición estelar del delantero en todo el Mundial, complementado por otro a punto de acabar la prórroga de Lautaro Martínez, sacaron del embrollo a una gris Argentina, que jugará la semifinal este miércoles en Atlanta contra Inglaterra.
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Julián premió la insistencia de Lionel Scaloni, que le mantuvo en el once pese a que su paso por el torneo no había dejado más que la polémica por querer abandonar el Atlético de Madrid.
Pero la 'Araña' apareció cuando más se le necesitaba, cuando la Albiceleste se desesperaba por no poder superar en la prórroga a los diez suizos que había dejado el VAR sobre el campo desde el minuto 72.

Porque, en medio de la polémica sobre si se ayuda a Argentina, una decisión alimentó la hoguera y agitó un partido de cuartos que hasta entonces era plomizo. Fue apenas seis minutos después de que Dan Ndoye castigara con un gol la indolencia albiceleste.
Una jugada en la banda, una aparente entrada dura de Leandro Paredes, que le valió una amarilla. El VAR le avisó acto seguido al árbitro portugués Joao Pinheiro de que se había confundido de jugador, una de las normas nuevas que entraron en vigor en el Mundial. El colegiado luso lo revisó, anuló la amarilla a Paredes y amonestó a Breel Embolo. Era la segunda amarilla que veía el atacante helvético, justo cuando el conjunto de Murat Yakin empezaba a creer en la clasificación.
Fue el punto culminante de una extraña eliminatoria, tan extraña como la decisión de Lionel Scaloni de mantener el once que alineó ante Egipto, un conjunto que por momentos pareció bajo de pulsaciones y se acomodó a la rápida ventaja obtenida.
Con eso fue suficiente para adelantarse pronto. Al segundo córner consecutivo, Alexis Mc Allister, mal defendido por Djibrill Sow, cabeceó a la red el saque de Messi. Menos de 10 minutos y Argentina tuvo el partido deseado.

Desde ese momento, Suiza tuvo el balón, pero sin un plan definido para desactivar las dos líneas defensivas argentinas. No supo qué hacer con él, más allá de un disparo lejano de Sow y una incursión de Breel Embolo al área a la que respondió bien Emiliano Martínez.
No hizo mucho más Argentina, que ni pisó el acelerador, ni recurrió a Messi, prácticamente inédito, y llegó al entretiempo con la sensación de tener controlada la eliminatoria.
Una imprudencia que le costó cara. Subió líneas Suiza tras el descanso, jugó cada vez más cerca del área argentina y cada vez tuvo que intervenir más el 'Dibu', hasta que una internada de Dan Ndoye por la izquierda, con pared incluida con Ricardo Rodríguez, la culminó con un tiro cruzado para empatar el partido (m.66).
Un gol para sacudir de su letargo a la campeona del mundo, que poco después se vio con un hombre más, tras la decisión del VAR, y casi media hora -con los 9 minutos de tiempo añadido- para acometer su embestida final con Messi, esta vez sí, completamente implicado.
Con Suiza metida en su área fue el momento de Gregor Kobel, el héroe de la eliminatoria ante Colombia, para rechazar una volea de Lisandro Martínez (m.98+) y enviar el partido a la prórroga.

Scaloni fue sumando efectivos. Juntó a Lautaro con Julián, dio entrada a Nico González, Thiago Almada, luego José Manuel 'el Flaco' López.
Y Murat Yakin fue reforzando la muralla, en un nuevo ejercicio de supervivencia a la espera de los penaltis.
No lo logró porque apareció el mejor Julián Álvarez, el delantero que desea el Barcelona y por el que el Real Madrid ofrecía 150 millones de euros, para con un gol marca de la casa, desde fuera del área y con rosca, encarrilar una victoria que sentenció Lautaro y que envía a los campeones del mundo a jugar una 'semifinal caliente' contra Inglaterra.
EFE